La HOAC invita a seguir participando en la vida pública

La asamblea de la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) de la Diócesis de Canarias acordó, en su última asamblea, invitar a todos los ciudadanos, en general, y a los cristianos, en particular, a seguir participando en la vida pública para contribuir entre todos a la construcción de una sociedad más justa, solidaria y fraternal. Acabamos de salir de unas elecciones locales y autonómica que han posibilitado cambios en las candidaturas, de gobiernos de signo más progresistas en las grandes ciudades y el Cabildo de Gran Canaria.

Para muchos ciudadanos las elecciones del pasado 24 de mayo y la constitución de las corporaciones locales el 13 y 20 de junio han sido una recuperación de la esperanza de que la situación de crisis económica, social y política puede mejorar. Incluso, tras la indignación por las injustas consecuencias de la crisis, muchos han valorado positivamente la voluntad de las viejas y nuevas organizaciones sindicales y políticas de emprender fórmulas nuevas de participación, de transparencia, de cercanía y de actuar más al servicio de los más empobrecidos, pensando menos en los intereses partidarios.

Este movimiento obrero cristiano hace votos para que la regeneración política que se ha abierto y la apuesta por una sociedad más solidaria y sin exclusiones no sean un canto al sol, ni buenas palabras para seguir en el poder otros cuatro años. La HOAC entiende que todos somos responsables de mejorar nuestras situaciones, que debemos pasar de las acciones y actitudes paternalistas a otras más corresponsables, donde todos nos sintamos protagonistas del quehacer diario de nuestro pueblo, ciudad, isla y región.

A la vuelta de las vacaciones habrá otra convocatoria para las elecciones generales. Nos propondrán nuevos programas y nuevas llamadas a la participación. Son ocasiones para la reflexión, la implicación y la toma de nuevas decisiones. Es responsabilidad de los partidos y nuestra que la participación en la vida pública sea vivida como algo noble y un servicio al bien común.

En ese sentido, el papa Francisco en su primera encíclica Laudato si acaba de denunciar la relación directa que hay entre destrucción del medio ambiente, la pobreza y la explotación económica y nos advierte que no sirve luchar contra uno de estos tres factores si no se atacan los otros. Todos tenemos que asumir que las líneas para la solución requieren una aproximación integral para combatir la pobreza, para devolver la dignidad a los excluidos y para cuidar la naturaleza.

Las Palmas de Gran Canaria, a siete de julio de 2015
     

Información adicional